Por: Nataly Carrasco Vaca
“Perdón por aquel mendigo y por aquella lágrima que hice brillar. Perdón por aquellos ojos que, al buscar los míos, no quise mirar”. La Zamba del Perdón parece anticipar las profundas reflexiones del Papa León XIV en su exhortación apostólica “Dilexi Te”, fuente de diálogo, reflexión y que dio nombre al retiro sinodal sobre el amor a los pobres, una iniciativa promovida por el Centro de Promoción del Laicado “Ricardo Bacherer” (CEPROLAI).
El coordinador general de CEPROLAI, Ramiro Calliyaza informó que el retiro se estructuró en tres momentos principales. Inicialmente, el equipo de CEPROLAI compartió los contenidos de los capítulos uno a tres. Luego de un refrigerio, se abordaron los capítulos cuatro y cinco, seguidos de un almuerzo comunitario.
Finalmente, se aplicó la metodología de la «conversación del espíritu» como un espacio fundamental para escuchar, dialogar y definir propuestas de acción que impulsen el apoyo efectivo a los pobres.
El retiro contó con la participación de representantes: del Consejo Boliviano de Laicos, la Pastoral Universitaria de la Arquidiócesis de La Paz, la Catedral Metropolitana de La Paz, la Renovación Carismática Católica, la Orden Franciscana Seglar y la comunidad «Segunda Juventud».
Durante el retiro, los participantes compartieron reflexiones profundas. Uno de ellos sostuvo que los pobres nos enseñan a amar y a amarnos a nosotros mismos. Otra participante afirmó que puede ver el rostro de Dios en las personas adultas mayores que sufren necesidad y abandono. En una perspectiva diferente, otro opinó que la pobreza no es más que la ausencia de Cristo, lo que nos conduce al individualismo. Finalmente, se destacó la importancia de las obras de apoyo a los más necesitados, mencionando como ejemplo la iniciativa conocida como «la olla del pobre».








Con las manos en el pulso del tiempo y el oído en el corazón de Dios, que no falten las buenas obras en favor de los más necesitados.





