Por: Nataly Carrasco Vaca
La música y el canto, desde tiempos inmemoriales, han sido vehículos poderosos de evangelización. El canto, con su naturaleza repetitiva y contagiosa, tiene la capacidad de traspasar las barreras de la memoria, resonar en la mente y conquistar el corazón. Esta verdad se refleja en la obra musical titulada “Todos somos Iglesia Sinodal” de Marco Antonio Mejía, ganador del primer lugar en el Concurso de composición musical “Todos somos Iglesia”, una iniciativa del Centro de Promoción del Laicado “Ricardo Bacherer” (CEPROLAI) y la colaboración de la Pastoral Universitaria Arquidiocesana (PUNA) en el marco del Sínodo de la Sinodalidad.
La canción titulada «La misión», obra de Jazmín del Cielo Luna Mujica, obtuvo el segundo lugar y fue presentada en el Festival de música “Todos Somos Iglesia” junto con la composición de Mejía y otras piezas musicales. Por su parte, Kelly Miranda Mendoza ganó el tercer lugar con su tema «Todos somos Iglesia». Ambas destacaron por su valiosa contribución musical, que fortalece el espíritu comunitario y evangelizador dentro del concurso promovido por CEPROLAI, con el apoyo de Adveniat y la DKA Austria.
El concurso contó con la participación de ocho composiciones musicales en total. Los participantes, además de los galardonados, incluyeron a: Familia y punto, Ángel Varela Maldonado, Juan Luis Arias Miranda, Veimar Lucio Guerra Durán, y el Ministerio de música Liduvinas.
En el evento, la directora de CEPROLAI, Erika Aldunate, destacó la participación de los músicos, quienes invirtieron tiempo, esfuerzo y dedicación en crear obras inspiradas en el Sínodo de la Sinodalidad. Aldunate subrayó que «Sínodo» significa caminar juntos, un aspecto esencial ante las divisiones que a veces afecta a los creyentes. Además, precisó que la sinodalidad representa un camino de renovación espiritual y estructural para hacer de la Iglesia católica una comunidad más participativa y misionera.
Diversas opiniones resaltaron la importancia de este espacio artístico para difundir los contenidos de la sinodalidad. Entre ellas, destaca el apoyo de CEPROLAI a los músicos católicos de La Paz, que animó a los participantes a caminar juntos en sintonía con la Iglesia. Esta iniciativa fortalece el proceso de evangelización y renovación de la fe comunitaria.







Cantad al Señor un cántico nuevo, su alabanza en la asamblea de los fieles. Salmo 149





