Por: Nataly Carrasco Vaca
Una multitudinaria concentración de fieles católicos, errantes peregrinos en busca de unidad, de todas las edades, congregaciones religiosas, movimientos, pastorales, parroquias, instituciones y Unidades Educativas, en medio de cantos y alabanzas a Dios, se dieron cita en la Iglesia de la Merced para dar inicio a la Celebración de la Apertura de la Puerta Santa de la Catedral Metropolitana de Nuestra Señora de La Paz en este año Jubilar de la Esperanza 2025.
Somos un pueblo que camina, y juntos caminando podremos alcanzar otra ciudad que no se acaba sin penas ni tristezas ciudad de eternidad. Este anhelo, elevado como alabanza, refleja el deseo del pueblo de Dios, que en La Paz orientó sus pasos en una peregrinación que los llevó a rodear la Plaza Murillo. Allí, todos juntos entraron por la Puerta Santa, que fue solemnemente abierta por Mons. Percy Galván Flores, arzobispo de Nuestra Señora de La Paz.
La Santa Eucaristía fue presidida por el Nuncio Apostólico en Bolivia, Mons. Fermín Sosa, y concelebrada por el arzobispo de La Paz, Mons. Percy Galván, junto con los Obispos Auxiliares Mons. Luis Durán, Mons. Basilio Mamani y Mons. Pedro Fuentes. Además, participaron párrocos de las 54 iglesias de La Paz y representantes de diversas congregaciones religiosas.
Los peregrinos de la esperanza no dejarán de recorrer caminos antiguos y nuevos. Las Iglesias jubilares consideradas para peregrinaciones sagradas en la Arquidiócesis de La Paz son: Catedral Metropolitana de Nuestra Señora de La Paz, Catedral Castrense Virgen de Lujan en Irpavi, Santuario Señor del Gran Poder, Santuario Señor de la Sentencia, Basílica Menor de San Francisco, Basílica Menor María Auxiliadora, templo parroquial San Sebastián, templo parroquial Señor de la Exaltación de Obrajes, templo parroquial templo de San Bartolomé de Chulumani, Santuario de Nuestra Señora de Schoenstatt y templo Nuestra Señora del Carmen.






Cristo es la Puerta y nuestro corazón y alma le pertenecen
En el marco del Jubileo de 2025, y unidos en oración con el Papa Francisco, quien el 13 de marzo celebró su 12º aniversario de pontificado, el Nuncio Apostólico en Bolivia, Mons. Fermín Sosa Rodríguez, destacó durante la Eucaristía de apertura de la Puerta Santa en la Arquidiócesis de La Paz que el Jubileo, como tiempo de gracia, debe fortalecer la esperanza de todos los creyentes. En un contexto marcado por guerras y conflictos, recordó que nuestro corazón y alma pertenecen a Dios.
«¡Oh Señor mío, nuestro rey, tú eres el Único! Ven en mi socorro, porque estoy sola y no tengo más ayuda que tú, y debo arriesgar mi vida” la reina Ester, en la Biblia, es un ejemplo de esperanza que debemos imitar sostuvo el representante del Papa en Bolivia.
Mons. Sosa también destacó el Evangelio de Mateo 7:7-8, donde se dice: «Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá. Porque todo el que pide recibe; y el que busca, halla; y al que llama se le abrirá». Además, subrayó que Cristo es la puerta, el único camino de salvación y la transición del pecado a la gracia.
Ícono del año de la Espiritualidad en el Sínodo Diocesano de La Paz
En este camino jubilar, se nos llama a no estar detenidos sino en marcha sostuvo a su turno el Obispo Auxiliar, Mons. Pedro Fuentes quien fue el responsable de explicar los detalles del ícono sinodal que acompañará el caminar de la Iglesia paceña en el peregrinar de este “Año de la esperanza” dentro del Sínodo Diocesano de la Arquidiócesis de La Paz y del Jubileo “Peregrinos de la Esperanza”.
El ícono contempla, al centro, la imagen conmemorativa por el centenario de consagración de Bolivia al Sagrado Corazón de Jesús acompañado de Nuestra Señora de La Paz, a los costados se encuentran Nuestra Señora de Copacabana en homenaje del centenario de su coronación como reina de Bolivia y la Imagen del Señor del Gran Poder.
Todos los primeros viernes de mes, en la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen como templo jubilar un obispo celebrará la Eucaristía, adoración y consagración al corazón de Jesús.
Un año jubilar fortalecidos en la oración
¡Viva nuestro Señor Jesucristo, viva nuestra Señora de La Paz, viva el Año Jubilar y viva Bolivia! Con profunda emotividad, Mons. Percy Galván se dirigió a todo el pueblo de Dios en La Paz, exhortándolos a vivir este tiempo jubilar con intensidad orante.
La oración nos acerca a Dios y, al hacerlo, nos transforma en personas más buenas, sanas y nobles, llenas de amor hacia el Señor, nuestros hermanos y nuestra patria. De esta manera, nos convertimos en verdaderos hombres y mujeres de Dios, afirmó el arzobispo.
Comprometidos con el caminar y la marcha de nuestra Iglesia Mons. Galván invitó a la Iglesia a celebrar el próximo 22 de marzo la ordenación de seis diáconos para la Iglesia de La Paz.
“Siempre seremos caminantes, pues sólo caminando podremos alcanzar, otra ciudad que no se acaba sin penas ni tristezas ciudad de eternidad”. La Puerta Santa es un símbolo importante en la Iglesia Católica, asociado con la indulgencia plenaria para aquellos que la atraviesan durante el Año Santo.